

DE CASA DE CAMPO A CASA DE TURISMO RURAL
Cal Pesolet es una casa catalogada con grado de protección por su interés histórico y cultural. La casa está documentada desde el S. XVIII, pero suponemos que se construyó anteriormente. En la fachada se ven tres fases de construcción, tal vez cuando las necesidades familiares cambiaron y se hicieron ampliaciones en la vivienda inicial.
Su estructura, que deviene de la domus romana, es la típica de las casas rurales del Pirineo, con el portal, la “era”, el pajar y la casa.
Podemos creer que la fundación del pueblo de Nèfol se remonta a la Alta Edad Media, cuando en el valle numerosas pequeñas poblaciones cultivaban la tierra y cuidaban de rebaños en las montañas.
El pueblo de Nèfol ya consta en el Acta de Consagración de la Catedral de la Seu d’Urgell en 1050. El nombre de Nèfol se cree deriva del latín Nimphulum, lugar consagrado a las diosas acuáticas, y es que en el pueblo hay numerosas fuentes de agua.
Cal Pesolet conformaba con otras casas, seguramente 11 o 12 más, el pueblo de Nèfol en 1700. Nèfol entonces contaba con unos 50 habitantes y sus habitantes vivían gracias a una economía de subsistencia, aunque preindustrial.
Durante la década de 1970 los Pesolet abandonan la casa y marchan a Puigcerdà donde hacen de carniceros teniendo tienda en la Plaza Cabrinetty, siendo los últimos habitantes de Nèfol en marchar y quedar el pueblo abandonado.
En el año 2000 nuestros vecinos Teresa y Salvador Pous adquieren el pueblo de Nèfol, que estaba dañado y en ruinas. Las casas Cal Pesolet y Cal Barrau aún estaban en pie, conservando las paredes y techos. Los rebaños del pueblo vecino de Santa Magdalena las aprovechaban como refugio los días de tormenta.
En 2001 Meritxell Garcia y Raúl Cavaller pasamos a ser los propietarios de Cal Pesolet, convirtiéndola en una casa rural. Abrimos las puertas en agosto de 2001 recibiendo viajeros de todo el mundo.



